45 kilómetros de compromiso frente a un muro de silencio
A veces, la distancia no se mide en kilómetros, sino en la falta de educación de algunas empresas. Hoy quiero hablar de lo que significa ser una profesional comprometida en un mercado que, a veces, parece no estar a la altura de nuestro esfuerzo.
El esfuerzo que no se ve
El pasado 15 de enero de 2026, me desplacé desde Toledo hasta Valdemoro. Son 45 kilómetros de ida y otros 45 de vuelta. 90 kilómetros recorridos con la ilusión de quien cree en su talento, con una preparación exhaustiva y, por supuesto, llegando con una puntualidad rigurosa a mi cita.
Iba a entrevistarme con el Sr. H. para el puesto de Auxiliar Administrativa en una empresa de contenedores para hospitales. Salí de allí con una promesa clara: "Te diremos algo para avanzar". Se valoraba mi perfil precisamente porque la zona no estaba dando la respuesta necesaria.
La realidad: El vacío
Tras ese despliegue logístico y personal, la respuesta ha sido el vacío absoluto:
Un mes de silencio.
Mensajes de WhatsApp al Sr. H. leídos e ignorados.
Correos a RR.HH. que parecen haber caído en un agujero negro.
Mi denuncia: La profesionalidad es una vía de dos sentidos
Si yo soy capaz de conducir 90 kilómetros y estar puntual en tu despacho, lo mínimo que espero es que tú seas capaz de pulsar una tecla y decir: "gracias, pero no sigues en el proceso".
El Ghosting Laboral es especialmente cruel cuando el candidato ha demostrado un compromiso físico y personal tan claro. No es solo falta de tiempo, es una falta de ética profesional alarmante. Ignorar a quien se ha tomado la molestia de acudir a tu sede daña tu reputación, por muy grande que sea tu facturación.
Conclusión
A mis amigas y compañeras que también cruzan ciudades para entrevistas que luego quedan en nada: vuestro esfuerzo tiene un valor inmenso. El hecho de que ciertas empresas no sepan gestionarlo solo demuestra que su gestión de personas está muy por debajo de vuestro nivel.
¿Hasta dónde has llegado tú por una entrevista para luego recibir el silencio? Leamos vuestras historias en los comentarios.
Episodio 29: La carretera del compromiso y el vacío de Valdemoro
La paciencia tiene un limite
Hoy mi paciencia ha dicho basta.
Mientras terminaba de escribir mi reflexión sobre la dignidad del candidato (Entrada 17 del blog), he recibido una nueva respuesta de un proceso de hace dos semanas: 'Proceso cerrado por el momento. Seguimos a la espera de feedback'.
No importa si son los 45 km que recorrí en otra ocasión o los 16 km de esta semana. Lo que realmente agota es el tiempo desperdiciado.
Tiempo preparando la entrevista.
Tiempo de trayecto y recursos invertidos.
Y, sobre todo, el tiempo de espera ante un silencio que no se justifica.
¿Hasta cuándo vamos a permitir que el talento se trate como un recurso desechable? Mi compromiso es total, pero mi tiempo y mi dignidad son sagrados.
Alzo la voz hoy, más que por responsabilidad, por respeto a todos los que, como yo, queremos trabajar y nos encontramos con muros de falta de ética profesional.

Comentarios
Publicar un comentario