Autenticidad: Lo que el silencio no puede borrar



 


 

 

Hemos llegado al final de esta trilogía, pero solo al principio de una nueva etapa. Tras analizar el silencio administrativo y ponerle un número de registro a mi indignación, surge una pregunta: ¿Qué nos queda cuando el sistema decide no mirar?

 Nos queda la autenticidad

 

 La autenticidad es esa "joya clásica" que, como mi SEAT Diplomatic, no pierde valor con los años; al contrario, gana carácter. En un mercado laboral que prefiere algoritmos vacíos y respuestas automatizadas, ser fiel a uno mismo es el mayor acto de rebeldía.

Este episodio es una invitación a no pedir permiso para ser quienes somos. El silencio de un Ministerio o de una empresa puede ignorar un currículum, pero no puede borrar una trayectoria de vida, una voz propia y la dignidad de saber que lo auténtico no tiene fecha de caducidad.

 

Escucha el broche final de esta serie aquí:Enlace al episodio 25: Autenticidad

 

 Si te has perdido los pasos anteriores de esta lucha, puedes volver a leer y escuchar el Episodio 23 (El Silencio Administrativo) y el Episodio 24 (El Silencio tiene un Número) en este mismo blog.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"El Pito del Sereno y el Absentismo de Respeto"

Mi Lucha: Por un mercado laboral humano

Lecciones de un Seat 131 Diplomatic sobre el Talento Senior