40 entradas, 50 episodios y la tiranía del silencio: ¿Quién vigila el proceso de selección?
Introducción: El peso de la constancia
Al escribir estas líneas para la entrada número 40 de mi blog y grabar el episodio 50 de "Talento sin fecha de caducidad", me detengo a reflexionar sobre el propósito que me mueve. No es solo hablar de búsqueda de empleo; es poner voz a una realidad invisible: la falta de transparencia en los procesos de selección y cómo el sistema nos trata como meros expedientes en lugar de como profesionales con trayectoria.
El "Limbo" de la Administración y la falacia de la urgencia
A menudo se nos dice que nos inscribamos en los portales públicos. Mi experiencia reciente con 30 candidaturas inscritas en el portal de empleo de CLM cuenta una historia distinta: de esas 30 inscripciones, solo 4 resultaron en alguna notificación; el resto fue silencio absoluto.
Esta inacción se vuelve insultante cuando analizamos casos concretos. Tomemos la oferta para Administrativo/a Comercial en Carranque. La premisa era clara: "incorporación lo antes posible". Me inscribí el 25 de marzo, movida por mi disposición profesional. Hoy, más de dos meses después, sigo sin noticias. Con 52 candidaturas registradas para un solo puesto, la gestión es inexistente. Este ghosting laboral no es una anécdota, es un fallo estructural que deshumaniza nuestra trayectoria.
La falacia de la "Valoración Positiva" y la barrera del sistema
Recibimos correos que nos prometen una "valoración positiva" y el traslado de nuestra candidatura a la entidad empleadora. ¿Pero qué sucede después? En la mayoría de los casos, nada. La transparencia queda a la completa discrecionalidad del tercero.
Hoy he intentado reportar ofertas —como una vacante en el Ayuntamiento de Sonseca con 485 candidaturas— para dejar constancia de esta opacidad. Pero el sistema nos pone barreras: límites de caracteres que impiden explicar el problema real, como si el portal estuviera diseñado para que el candidato se rinda. Mi mensaje en esos reportes ha sido siempre el mismo: "Solicito transparencia sobre el estado del proceso y los criterios de descarte aplicados".
La anécdota que lo cambió todo: El Hotel
Para ilustrar esta desconexión, recuerdo una oferta de recepcionista a la que me inscribí. Tras días de espera silenciosa, la realidad se impuso: solo cuando un técnico del INEM, visiblemente molesto por la falta de respuesta, intervino directamente, logré que el hotel se pusiera en contacto conmigo. ¿Es este el nivel de gestión que queremos? ¿Debemos depender de la voluntad de un funcionario para obtener una simple respuesta a una candidatura?
Conclusión: El derecho a ser vistos
Mi activismo, que hoy me ha llevado a enviar propuestas formales ante el Defensor del Pueblo y la Comisión Europea, nace de observar estas injusticias cotidianas. Mi lucha no es solo por mí, sino por cada compañero que ha sentido que su valor es ignorado tras un simple clic.
El silencio no es una respuesta válida. Es un síntoma. Y mientras este sistema siga ignorando el talento, aquí estaré yo para recordarle que los expedientes tienen nombres, apellidos y décadas de experiencia que merecen ser tratadas con respeto.
No me detengo aquí. Seguiremos luchando por eliminar el edadismo y el ghosting laboral, y por el impulso de una Ley de Transparencia, Feedback y Respeto al Trabajador. Porque el talento no solo se demuestra, se respeta; y porque la dignidad profesional no puede quedar al arbitrio del silencio.

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