¿Buscamos talento o buscamos sumisión? La cruda realidad tras los procesos de selección.

 

 

 


 

En los últimos tiempos, nos hemos perdido en debates técnicos sobre si es mejor el teletrabajo o la presencialidad. Sin embargo, estamos ignorando el verdadero problema que carcome nuestro mercado laboral: la falta de estabilidad y la deshumanización en la gestión de las personas. Como bien señala Iván, un profesional del sector en sus redes, el reto no es dónde trabajamos, sino si estamos construyendo carreras profesionales o simplemente cubriendo huecos con contratos de caducidad asegurada.

  

El espejo de la realidad: mi experiencia con DELAVIUDA y Randstad 

 No hablo desde la teoría, hablo desde la vivencia propia. En su día, fui contactada para un puesto de Auxiliar Administrativa en DELAVIUDA, gestionado a través de la ETT Randstad. Se me vendió la oportunidad como un puesto estable, con una proyección de futuro clara y en un horario de mañana y tarde que inicialmente parecía idóneo.

La realidad que encontré al sentarme con ellos fue un abismo de diferencia. Lo que debía ser un soporte administrativo se transformó en una jornada maratoniana, forzando a administración a seguir los mismos turnos de la fábrica (de 06:00 a 14:00 y de 15:00 a 22:00). No buscaban una especialista en gestión operativa; buscaban a alguien que aceptara condiciones que, de haber sido transparentes desde el inicio, nadie habría aceptado de buen grado. El contrato "fijo-discontinuo" resultó ser solo una etiqueta legal para cubrir una necesidad puntual de campaña, sin intención real de continuidad.

El modelo de la sumisión 

La frase de Iván que define esto es rotunda: "Si solo buscas a alguien que obedezca sin cuestionar, no estás buscando talento, estás buscando sumisión".

Cuando una empresa oculta la realidad de un puesto o utiliza al trabajador como una pieza de recambio durante una campaña para luego desecharlo, no está gestionando talento; está ejerciendo una mala praxis corporativa. Este modelo, donde la rotación tóxica es la estrategia, es precisamente lo que debemos denunciar y combatir.

Hacia un cambio real 

Este es el motivo por el cual sigo firme en mi iniciativa de impulsar un cambio legislativo. No podemos permitir que la precariedad, la falta de transparencia y el engaño contractual sean la norma en las contrataciones. Necesitamos un mercado laboral que valore la estabilidad, el respeto y la trayectoria profesional de las personas.

Seguiré señalando estas prácticas en mi "Lista Negra del Talento" porque, ante todo, la legalidad y la transparencia son innegociables.

 

 Episodio 65. ¿ Buscamos Talento o buscamos sumisión?

 

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