La estadística que olvida rostros: el vacío del talento senior
Hace apenas unas horas, los titulares de prensa en nuestra región celebraban un hito: Castilla-La Mancha se sitúa como la segunda comunidad autónoma en creación de empleo. Las cifras, los porcentajes y los aplausos institucionales se han multiplicado. Pero, ¿a quién benefician realmente estos datos? ¿De qué calidad es ese "empleo creado"?
Como profesional y como alguien que lleva meses alzando la voz a través de Talento sin fecha de caducidad, me pregunto: ¿Dónde están los rostros detrás de estas cifras?
El espejismo de la estacionalidad
Cuando se analizan estos datos, la realidad es mucho más gris. La creación de empleo se apoya, casi exclusivamente, en el tirón del sector servicios durante el periodo estival. Hablamos de contratos efímeros, temporales y precarios que no construyen carrera profesional, sino parches. No es el tipo de empleo digno o estable que la región necesita para retener su talento. Las estadísticas celebran el número de altas, pero silencian la caducidad de esas mismas condiciones laborales.
El gran olvidado: el talento senior
Lo más lamentable, y lo que más duele, es el absoluto silencio sobre el perfil senior. En el discurso oficial no hay ni una sola mención a la integración efectiva de los mayores de 45 o 50 años. ¿Por qué se ignora sistemáticamente al grupo que más puede aportar en términos de experiencia, gestión operativa y madurez profesional?
Mi propia realidad lo confirma: hace poco, en un proceso de selección en Casarrubios del Monte, pude palpar de nuevo ese muro invisible. Mientras el mercado se llena la boca hablando de "crecimiento", la realidad para quienes tenemos una trayectoria consolidada es la de ser ignorados o descartados sin mayor explicación. Es un absentismo de respeto que no aparece en ningún boletín oficial.
La trastienda de la selección: el absentismo de respeto
Recientemente, hemos visto reflexiones valientes que exponen lo que ocurre detrás de las pantallas en los procesos de selección. El mercado laboral está plagado de conductas profundamente deshumanizantes donde se ocultan prejuicios inaceptables —como el "ya está grande" o el "no se adapta"— bajo respuestas evasivas y ghosting laboral.
¿Para qué generar expectativas falsas, obligar a realizar pruebas que solo consumen tiempo y recursos del candidato, o callar ante sus seguimientos cuando ya han tomado una decisión? Esta opacidad causa una incertidumbre innecesaria en miles de profesionales que se encuentran en una situación vulnerable. Como bien señala el mensaje de la imagen, al final, el reclutador también estará del otro lado del escritorio. ¿Es ese el trato que realmente quieren recibir?
Conclusión
En Talento sin fecha de caducidad, no nos conformamos con el titular de prensa. No podemos aceptar que se nos hable de progreso mientras se sigue dejando fuera a toda una generación de profesionales. El mercado laboral no necesita más maquillaje estadístico, necesita más humanidad y menos prejuicios. Porque el talento, al igual que el patrimonio del motor que tanto cuido, no pierde valor con el tiempo; al contrario, se revaloriza si sabes cómo cuidarlo.
¿Y tú? ¿También sientes que estas estadísticas no hablan de ti? Os leo en los comentarios.
Episodio 61. La estadística que olvida rostros


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