No somos adivinos: El respeto, la comunicación y las selecciones son bidireccionales
Hay días en los que la realidad del mercado laboral te recuerda por qué proyectos como "Talento sin fecha de caducidad" son más necesarios que nunca. Nos encontramos inmersos en unos procesos de selección donde parece que los candidatos tenemos que estar dotados de poderes paranormales: adivinar condiciones ocultas, interpretar silencios prolongados y sobrellevar con una sonrisa que jueguen con nuestro tiempo y nuestra ilusión. Recientemente, ante la pregunta por el estado de un proceso, la respuesta obtenida se resumía en un frío y tardío: "No la llamé porque bloquearon el proceso" . Y es aquí donde debemos pararnos a reflexionar profundamente sobre el modelo de recursos humanos que estamos consintiendo. Si los papeles estuvieran invertidos y a mí me notificaran desde la dirección que un proceso se bloquea, lo primero que haría por cortesía, empatía y profesionalidad sería avisar personalmente a la persona afectada. Esperar a que sea el can...