La gran contradicción del empleo: ¿Cómo vamos a jubilarnos más tarde si nos impiden trabajar?
Hay lecturas que no por conocidas dejan de escocer. Hoy ha caído en mis manos un artículo del diario Público que resume con una precisión quirúrgica la gran hipocresía que asfixia el mercado laboral español: la perversa paradoja de exigir por ley el retraso de la edad de jubilación mientras, en paralelo, los mecanismos corporativos expulsan de forma sistemática a los profesionales mayores de 45 y 50 años. Es una trampa matemática perfecta y cruel. Por un lado, los despachos políticos echan cuentas, endurecen los años de cotización necesarios y elevan la edad legal para acceder a un retiro digno. Nos dicen que la sociedad envejece, que los números no cuadran y que es obligación de todos arrimar el hombro y estirar nuestra vida activa. Pero, por otro lado, cuando sales a la calle con tu experiencia por bandera, te encuentras con un tejido empresarial que sufre de miopía edadista. Un sistema que te descarta en el primer filtro de un algoritmo informático por la fecha d...